miércoles, 23 de mayo de 2007

Posada Carriles, acusado en juicio público en Cuba

La juventud cubana realizó, el 14 de Mayo del 2007, un juicio político de dos días contra el terrorista Luis Posada Carriles ante la negativa del gobierno de Estados Unidos de juzgarlo por crímenes de lesa humanidad.

Se trata del primer proceso de este tipo en la Isla contra Posada Carriles, quien fuera liberado por una jueza estadounidense, pese a la solicitud de extradición hecha por Venezuela. El nombre de Posada Carriles, sin embargo, afloró en más de una oportunidad en un juicio similar realizado años atrás en este país para demostrar el accionar terrorista contra la isla desde Estados Unidos.

Más de tres mil personas perdieron la vida en Cuba y otras dos mil resultaron mutiladas en hechos violentos organizados desde territorio norteamericano, a partir de 1959 hasta la fecha. De acuerdo con el líder de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC), Julio Martínez, el objetivo del juicio político es demostrar ante el mundo que Posada Carriles es "uno de los peores terroristas del planeta". Martínez adelantó que en esta vista pública quedará evidenciada la complicidad del gobierno de George W. Bush con la mafia terrorista anticubana. Señaló que para este proceso la UJC cuenta con la colaboración de los ministerios del Interior y de Relaciones Exteriores, la Fiscalía General de la República y el Tribunal Supremo Popular, entre otras instituciones.

En el juicio los testigos presentaron pruebas sobre la culpabilidad del encartado en actos violentos contra Cuba. Posada Carriles es responsable de la voladura de un avión civil cubano en 1976 con 73 personas a bordo, y autor confeso de una cadena de atentados en La Habana, en 1997, con saldo de un turista italiano muerto, entre otros hechos contra el país. Además, es prófugo de la justicia venezolana, por haberse evadido de una cárcel de la nación suramericana en 1985, donde estaba recluido mientras era investigado por el sabotaje a la aeronave cubana en Barbados. Entre otros hechos, en noviembre de 2000, el presidente Fidel Castro denunció la presencia de Posada Carriles en Panamá junto a un comando que planeaba asesinar al estadista en el contexto de la Cumbre Iberoamericana en la nación istmeña. Cuba reclama justicia en este caso, luego que éste fuera exonerado de la cárcel por la administración Bush, que ha ignorado el pedido de extradición de Venezuela para juzgarlo.